Iramala


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Hipótesis fantásticas

¿Qué pasaría si… una mujer confiesa a su marido en quién piensa realmente cuando hace el amor?
Pienso en actores, cantantes, presentadores de televisión. Me pongo muy caliente cuando pienso en algunos deportistas, en aquel periodista, en el modelo que anuncia tu colonia favorita. Aunque sólo llego al orgasmo si pienso en tu jefe, en tu amigo Carlos, en la mujer de tu hermano… Pero que no te confunda la naturaleza de mi deseo. Yo te amo.

¿Qué pasaría si… muere la profesora de un parvulario nada más empezar la clase?
Acaba de caer al suelo, frente a la pizarra, son las nueve de la mañana. Los niños están callados. Uno se levanta, se acerca a la profesora, le toca el pelo. Se sienta sobre ella con una sonrisa y el resto de los niños responde con carcajadas. A las once y diez entra la profesora del aula de al lado, extrañada porque no han salido al recreo. Encuentra a los niños saltando por encima del cuerpo de la fallecida, le han pintado la cara y le han colgado unos collares.

¿Qué pasaría si… Dios descubre que no existe?
Una mañana Dios se miró al espejo: pelo revuelto, ojeras, labios cortados, le falta una mano, la mano derecha. Bebió un vaso de agua, se miró a los ojos y no vio nada.

¿Qué pasaría si… Dios descubre que no existes?
Dios rebuscaba entre los papeles de la mesa el informe del señor Gregorio Samsa cuando una cucaracha apareció junto al tintero y la aplastó con la palma de la mano.

¿Qué pasaría si… varias personas tienen el mismo sueño al mismo tiempo?
Andrea soñó que bailaba con un hombre alto, de tez morena, le cogía por la cintura y sentía su camisa mojada. Él soñó con ella, pero en su sueño también bailó con otra mujer de pelo revuelto que caía sobre sus hombros. Ella fue a la barra a pedir un mojito a un camarero que ya conocía. El camarero sirvió un gintonic a una morena que esperaba en la barra a un novio que no recordaba, y ésta pidió fuego a un joven que vestía una camisa ajustada. Él contaba chistes a un grupo de amigos que hacía tiempo que no veía y uno de ellos invitó a bailar a la chica tímida que miraba desde una mesa. Ella se dejó llevar por la música y bailó como nunca había bailado. Excitada, cogió la mano de aquel chico que había admirado toda la noche y le besó en los labios. Él soltó la mano de la mujer con la que había estado hablando, que se fue enfadada al guardarropa a recoger su abrigo. La joven del guardarropa se aburría mirando como pasaba la gente y le dio la ficha número setenta y ocho a un hombre que le entregó una chaqueta de cuero. Él saludó a un amigo que hablaba con una rubia que marcaba sus pechos, quien aprovechó el momento para acercarse al baño. En la cola hablaban dos amigas sobre un ex-novio que había engordado y Andrea se arreglaba el pelo frente al espejo. Se despertó con el sudor del hombre con el que había bailado pegado a su cuerpo y se preguntó que por qué, si era su sueño, no le había besado. Ella no sabía que no fue sólo su sueño y que él no quiso besarla.

¿Qué pasaría si… en la próxima edición de El Gran Hermano uno de los concursantes asesina a otros en directo?
Mercedes Milá pronunciará el nombre del concursante que tendrá que dejar la casa esa noche. Éste se echará las manos a la cara y sus compañeros le consolarán. Ya con las maletas en el salón abrazará uno por uno al resto de compañeros. Cuando abrace al cuarto le hundirá en el estómago un cuchillo de cocina que tendrá escondido en una de sus mangas. El dolor no le permitirá emitir sonido alguno. Sólo una pequeña parte de la audiencia se percatará de la agresión. El asesino abrazará al quinto, sobre el que repetirá la agresión. Mercedes Milá gritará, el asesino clavará el cuchillo en la espalda de otro habitante de la casa, los concursantes huirán al jardín, entrarán tres personas del exterior para detener al criminal, y uno de ellos recibirá una puñalada en el cuello. Corte de emisión.

¿Qué pasaría si… si tuvieras la capacidad de provocar la muerte de las personas sólo con desearlo?
He evitado guerras provocando la muerte de dictadores o de generales con ansia de sangre. He castigado a violadores o asesinos que quedaron libres de culpa, a conductores borrachos, a un tipo agresivo que le soltó una hostia a mi hermano, a mi vecino, que nunca me cayó bien, a mi profesor de ética, a una chica que estaba muy buena pero que no quiso hablar conmigo, a uno que vi pasar por la calle que tenía una cara difícil de mirar y a mi padre, que no quiso subirme la paga. La putada es que hoy voy a morir yo mismo porque esta mañana me entró una depre muy fuerte y pensé que esta vida no valía la pena. Por la tarde me mejoró el ánimo y ahora estoy seguro de que la vida es maravillosa y eso, pero la mierda del poder que tengo es que no puedo retractarme de un deseo. Hay que joderse. Espero que por lo menos mi muerte no sea ni lenta ni dolorosa.

¿Qué pasaría si…
tu novia es extremadamente ruidosa haciendo el amor?
Pactamos que no haríamos el amor en el pueblo de sus padres, porque aunque la casa es grande tiene un retumbo de ultratumba que llega a acojonar. Una vez escuché aterrado como orinaba mi suegra en mitad de la noche y no pude pegar ojo hasta la madrugada. Pero anoche salimos por ahí con unos amigos, bebimos demasiado y llegamos muy calientes al dormitorio. Ella me juró que reprimiría sus jadeos y yo en esas condiciones me habría creído cualquier cosa. Claro, al principio se contuvo aceptablemente, pero llegamos a su punto de no retorno y ya no hubo forma de pararla. Bueno, ni a mí, porque ya metidos en faena… es difícil dominarse, ya me entiende. Lo que quería era acabar pronto, porque lo de despertar a sus padres era ya un hecho consumado, pero a lo mejor aun estaba a tiempo de evitar que todo el barrio pensara que estaba torturando a alguna inocente . Así que agarré la almohada y se la puse en la cabeza, el tiempo imprescindible para terminar con aquello, se lo juro, pero no había forma. Me puse nervioso y creo recordar que solté un par de golpes, pero por la tensión de la situación. Yo le juro por mi madre que la amaba, señor juez, que yo no quería matarla.

¿Qué pasaría si… envías mensajes en botellas que no llegan a nadie y que ha nadie le importa?

Robinson naufragó en una isla habitada por decenas de miles de Viernes que paseaban con corbata por la playa, con sus maletines, gafas de sol, pelo engominado. Robinson vestía taparrabos, la barba le ocultaba el pecho y no conseguía comunicarse con ninguno de los Viernes porque las llamadas de sus móviles interrumpían cualquier conversación que trataba de iniciar. Desolado, robó varias cajas de botellas de coca-cola usadas del bar de un centro comercial de esta isla deshabitada y el portafolios de un Viernes que había parado a orinar. Se ocultó detrás de unas rocas para escribir mensajes de auxilio que luego introducía cuidadosamente en las botellas y arrojaba al mar desde un acantilado. Robinson tenía una esperanza de escapar de la isla de la soledad, pero nunca supo que la corriente estampaba las botellas contra los arrecifes de coral que rodeaban la isla.


Sergio Rozalén




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